El Despertar de los Territorios.

ALGUNOS ELEMENTOS A CONSIDERAR:

Antes de revisar con más detalle algunos procesos de lucha territorial actuales, siempre es necesario tener en cuenta algunas tendencias en el devenir del acontecer de nuestra realidad social y política; en ese plano y para adentrarnos en el tema es importante el analizar la posición del sector del empresariado ligado al circuito transnacional de la economía. Este está necesitando de mejores condiciones para llevar adelante con mayores facilidades el saqueo y destrucción de nuestros territorios con sus megaproyectos forestales-agroindustriales-mineros-energéticos-pesqueros, es en ese sentido que debemos ir leyendo la globalidad de proyectos que se buscan impulsar o que directamente ya se tramitaron desde los corruptos gobiernos burgueses:  Ley de Pesca, Extensión del DFL 701, Reforma al Código de Aguas, Reforma al SEIA, Incentivos a la generación Hidroeléctrica u otros proyectos o iniciativas cuyo fin último, es lograr superar las trabas que tiene la institucionalidad chilena actual que limitan su capacidad de producción y por ende su mayor acumulación de capital. Esta profundización en las lógicas de dominación del Pueblo y los territorios, acarreara sin duda un deterioro aun mayor del que ya existe en los espacios de vida de amplios sectores de nuestra sociedad  y abrirá nuevos flancos de conflictividad con el empresariado y la manga de políticos corruptos a su servicio.

 

EL CAMINO DE ORGANIZACIÓN DE LOS TERRITORIOS

En este complejo escenario, cabe preguntarse, ¿dónde quedan y aparecen los territorios, las comunidades mapuches, los trabajadores? Siendo ellos, las miles de familias pobres y populares, quienes van a tener que vivir las desastrosas consecuencias que acarrean los millonarios proyectos de inversión del empresariado rentista. Ante esto, la experiencia que el propio Pueblo va desarrollando, va dando pistas respecto a un camino a transitar, un camino que sin lugar a dudas está y estará marcado por la organización y lucha popular en pos de la defensa del territorio.

En este camino, por lo general y en primer lugar, aparece la intención de desarrollar un proyecto desde algún sector del rentismo en un determinado territorio, esto puede generar la emergencia de pequeños espacios de resistencia en cada territorio particular que buscan a través de distintos medios, evitar que dicho proyecto se realice/ejecute en su espacio local. Mientras tanto, las empresas contratan consultoras especializadas, buscando cooptar las organizaciones sociales e individualidades de cada zona para evitar la aparición del conflicto y construir un consenso en torno a las bondades que trae aparejada la llegada de estos “nuevos vecinos”, cuestión que puede aislar y algunas veces desarticular los frágiles espacios de organización que se generan en cada territorio.

En su camino, estos espacios mínimos de organización van encontrándose y conociendo a otros caminantes, otras realidades y experiencias particulares que al igual que ellos se ven enfrentados ante el deseo de empresarios por decidir sobre el futuro de sus territorios.Algunas veces este encuentro o conocimiento va ocurriendo a través de sujetos que actúan como puentes entre territorios, otras veces, son los mismos territorios quienes salen a la búsqueda de sus hermanos afectados por una misma realidad. Estos encuentros y relaciones van dando paso a un compartir de experiencias de lucha que se han desarrollado en cada espacio local que va nutriendo la experiencia en curso de cada territorio.

Con el paso del tiempo, estos encuentros van haciéndose más sistemáticos, más constantes y logran dar paso a instancias de organización territorial más amplias como redes de defensa, coordinadoras o asambleas territoriales que agrupan a diferentes expresiones de territorios en lucha, que asumen acciones coordinadas en conjunto como marchas-foros-mitins, que comparten y agitan lo que va sucediendo en cada espacio local y que están abiertas a incorporar multisectorialmente a otras expresiones del Pueblo tales como los estudiantes y trabajadores en los encuentros que van realizando. Poco a poco estos espacios van centralizando ciertas tareas y conforman comisiones o equipos lo que va enriqueciendo su organización, se crean equipos técnicos de apoyo, comisiones de comunicación, todo en pos de ir fortaleciendo los procesos de resistencia en cada territorio. En esta altura del camino parecieran encontrarse algunos territorios del Sur Rebelde, con la aparición de la Coordinadora por la defensa de los territorios del Bio-Bio y la Red de Defensa de los Territorios del Wallmapu en la Araucanía. Sin embargo este camino es largo y queda mucho por recorrer y andar aún.

 

A CONSTRUIR UNA BRUJULA PARA LOS TERRITORIOS

En este andar debemos ir abriendo camino y vislumbrar nuevas tareas y objetivos, madurar los procesos y buscar echarlos andar donde aún no comiencen, aprender de otras experiencias, tomarnos de las manos y  unir nuestras luchas. Para esto debemos empezar a repensar nuestro entorno, hacernos preguntas y construir respuestas colectivamente buscando avanzar hacia un horizonte en común con nuestros pueblos en lucha. En ese sentido, algunas posibles tareas a madurar podrían ser:

– Fortalecer las redes entre las distintas expresiones de organización territorial intra y entre regiones.

–  A partir de las luchas de nuestros territorios, buscar levantar ejes programáticos, que logren disputar el sentido de los territorios que nos impone el empresariado, teniendo como sustento el control ecológico de nuestros territorios. Sin un proyecto propio gestado de nuestras luchas e historia de los territorios, jamás estaremos en la ofensiva.

– Fortalecer los procesos de encuentro con otras expresiones del Pueblo: pobladores urbanos, trabajadores de servicios y de sectores estratégicos, estudiantes, feministas, etc.

– Fortalecer los procesos de alianza entre el pueblo mapuche y el pueblo chileno, a partir de la solidaridad entre los pueblos. Sin la unidad de ambos proyectos, jamás se pondrán en jaque los proyectos depredadores.

 

La alarmante situación a la que se enfrentan nuestros territorios y el incipiente proceso de constitución de movimientos territoriales/socio-ambientales empujan a nuestro pueblo a involucrarse de lleno en esta lucha y apuesta por construir nuevas formas de habitar para una nueva sociedad.